5 may 2013




Quiero comerte. Sentirte sobre mí mientras me abrazas. Tu piel y la mía en íntimo contacto mientras nuestros labios se unen en intensos y duraderos besos. Quitarte todo el aliento y después pronunciar tu nombre, un nombre que tantas noches me ha cruzado la cabeza como un torbellino. Tú y yo, tirados en la cama en perfecta armonía y sintiendo que no existe el mundo, que sólo existe ese lugar, ese momento, y nosotros dos. Tu mirada juntándose con la mía mientras mis dedos surcan tu lisa piel sintiendo cada uno de tus erizados pelos. Tus dedos clavándose en mi nuca y en mi espalda para que no nos separemos, ni me aleje de ti. ¿Y sabes qué? No lo haré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario